Add to Technorati Favorites
Previous Posts

Archives

Links
PLEBEYO MODO DE VIDA
miércoles, diciembre 16, 2009

Dobles

Calendario de la Obra Social La Caixa. Imagen del mes de septiembre 2010. Sí, pueden decirlo: asombroso. Quizás tenga que preguntarle a Páter Familias que anduvo haciendo por Barcelona hace 28 años...

martes, diciembre 15, 2009

Y sonríen, a veces, cuando hablan (3)


A pesar del poco tiempo, esto tampoco se nos da mal (pero de buen rollo, ¿no?). A todo esto, ¿ya tengo (tenemos) nombre?
lunes, diciembre 14, 2009

The times they are a-changin' (14)

O sea. El cine ya cuesta 7,50 leuros, oigan. Vale que es en las mejores salas de la ciudad, que pillan al lado de casa y todo eso, pero es que me parece realmente escandaloso. Con carnet de estudiante o similar te puedes sacar la entrada por unos "módicos" 6,50, ¿eh? que conste en acta. Hace un año escasamente yo creo que todavía estaba la entrada a 6,90, así que ya ven la escalada de precios. Para estos mangantes no hay crisis que valga, les da igual que la gente no tenga dinerito fresco, ellos ahí siguen subiendo los precios como si tal cosa. Y eso a pesar de noticias como la que daba el otro día Público.

Luego se quejarán de que la muchachada no va al cine, claro. Pero es que a ese precio, ¿quién se lo puede permitir? Súmenle a eso si la gente se toma unas palomitas o un refresco, se te pone la cosa a precio de parrillada de pescado. Yo algún día cometo el error de comprarme unas gominolas o unas bolillas de chocolate (por algo hay quien me llama marranín, claro - oye, y que es una pena que te quedes sin ver esa peli, si quieres yo invito al cine y a las palomitas, que ya sé que eres palomitera entre otras muchas cosas -) y si te descuidas casi pagas más por eso que por la entrada...

Pienso que la avaricia rompe el saco, y a este paso, las salas estarán aún más vacías de lo que están. Luego se quejarán. Manda huevos, que diría Trillo.
domingo, diciembre 13, 2009

Toxicosmos (30)

Genial cómic el "Acme Novelty Library" de Chris Ware. Elegido mejor cómic de la década por el Rockdelux, la verdad que hay que quitarse el sombrero ante el esfuerzo de Ware. Obra descomunal (no sólo por el tamaño del volumen, que mete miedo) sino sobre todo por el trabajo de miniatura de gran parte de la obra. Se echan horas en leerlo, y hay que dejarse literalmente los ojos con algunas de las viñetas de tamaño mínimo o los textos interminables.
Algunas de las viñetas son auténticamente vitriólicas, no leía algo tan cínico y demoledor desde "Dinero" de Brieva. Para muestra un botón (me pinchen sobre la imagen para leerlo bien, anda, no se dejen los ojos, que para topillo conmigo basta...).

sábado, diciembre 12, 2009

Deseo, peligro (XXVII)

No sé por qué extraño motivo, en el barrio parece haber un gran movimiento de Testigos de Jehová. O al menos eso se diría de la frecuencia con la que visitan mi casa. Se debe haber corrido la voz de que en ese portal vive un chaval un tanto panoli que no sabe decir que no y que coge la revistilla y aguanta la chapa a pie firme.

No sé por qué el primer día se me ocurrió decirles que era católico - con intención de disaudir a las buenas mujeres de comerme la cabeza con su fe -, y buena la hice... Quizás vieron la oportunidad de convertir a un alma descarriada, o al enterarse de que tenía una Biblia en casa dijeron: "esta es la nuestra, por fin alguien en este barrio de rojeras que tiene el libro sagrado". Sea como fuere, el caso es que cada dos por tres las tengo en mi puerta, comentándome lo mal que está el mundo, que vamos hacia la condenación y que sólo los verdaderos creyentes se salvarán. Y ya me toca un poco las narices...

Resulta que la otra tarde sonó el timbre y cuando fuí a abrir me encontré con una pareja de Testigos, pero curiosamente no eran las que siempre vienen sino otras dos nuevas. Cogí el consabido folleto, aguanté un rato el discursito, me comentaron que si me parecía bien otro día pasarían y podíamos comentar la jugada, y se fueron. Pero mientras que las otras ya parecían venir a tiro fijo y no tocar otros timbres, estas dos se pararon ante la puerta de la vecina y llamaron. Y lo confieso, no pude evitar quedarme a escuchar que pasaba.

Sonaba música alta y abrió la puerta Eunuco, que debía estar solo en casa. Desde luego, no tuvo tanta paciencia como un servidor, rápidamente les dijo que no le interesaba ese rollo y les cerró la puerta en las narices. Pero yo me quedé un tanto desilusionado. Que bien hubiese estado que les ofreciesen a las viejunas un rato de su mejor espectáculo (ya saben a cual me refiero).
Me puedo imaginar a las dos beatas, paradas delante de la puerta y tocando al timbre, a la vez que los gritos de placer de la vecinita inundaban el descansillo. O mejor aún, hablando conmigo en mi puerta, contándome los inmensos goces que esperan en el Paraíso a los buenos fieles, mientras ella chillaba como si la estuvieran degollando y Eunuco resollaba. Hubiera sido divertido, ¿no creen? Yo pienso que se lo merecían, que les hubiera venido bien para comprobar, de primera mano, en qué inmenso nido de pecado, vicio y fornicación se ha convertido el mundo. Rezo porque en alguna de sus próximas visitas tengan ocasión de ser conscientes de ello...
viernes, diciembre 11, 2009

Wake up

Deberíamos tener esta canción en el despertador, tantos días... (y más ahora que sé que estoy "vigilado" jejeje). ¡Clásicos!

martes, diciembre 08, 2009

En un día gris

lunes, diciembre 07, 2009

Vividores y diletantes

Leo una frase en "Vicisitud y sordidez" que hará las delicias del gambitero de Solasenda:

Es como los conciertos de techno: son una absurda discoteca en la que la gente tiene que mirar hacia un sitio. Y así tenemos casos tan patéticos como los Chemical Brothers pretendiendo que la gente los vea pulsar dos botoncitos con el mismo aura que si fuesen Jimi Hendrix. No funciona, chicos.


domingo, diciembre 06, 2009

Las enfermedades del alma (5)

Este buitre voraz de ceño torvo
que me devora las entrañas fiero
y es mi único constante compañero
labra mis penas con su pico corvo.
Miguel de Unamuno

No sé como ahuyentar a ese buitre que me devora por dentro: es como si arrancarse las entrañas y arrojarlas lejos fuera el único modo de detenerlo. Y es que hay días - y noches - en los que creo que acabaré arrancándomelas, lo que sea con tal de que esto cese. Que cruel enfermedad, como se ceba en uno cuando más inerme se encuentra. Que esto pare, por Dios, que pare...
viernes, diciembre 04, 2009

La inexplicable alegría de las cosas (13)

Parece increíble que a estas alturas del partido unos ojos puedan alegrarte el día. Pero claro, es que hay ojos y ojos... Y hay ojos azules, de profundidad tal, que asustan. Sobre todo cuando te miran bajo unas pestañas larguísimas, aleteantes, y sobre una sonrisa técnicamente perfecta. Que cosas, oigan.

sábado, noviembre 28, 2009

La inexpresable tristeza de las cosas (42)

No aciertas a imaginar lo que duele todo lo que no puedo compartir contigo.



Yo no puedo imaginar mayor tristeza que la de este amor insomne, inacabado. ¿Las cosas nunca ocurren por casualidad? ¿Y? Pensarte, amor, me rompe.
jueves, octubre 22, 2009

Dos en la cartelera: el retorno

Queridas amigas, este viernes, a eso de las 11 de la mañana, vuelve su sección de cine favorita: "Dos en la cartelera". Ya saben, en directo en el 100.5 de FM o en emisión por internet , y si les viene mal, en el blog del programa, donde esperamos poder colgar pronto el audio correspondiente. ¡Que lo disfruten!

miércoles, septiembre 09, 2009

Quiéreme si te atreves



Yo no puedo darte más
No soy más que lo que soy.


¡Ay, cómo quisiera ser
arena, sol, en estío!

Que te tendieses
descansada a descansar.
Que me dejaras
tu cuerpo al marcharte, huella
tierna, tibia, inolvidable.
Y que contigo se fuese
sobre ti mi beso lento:
color,desde la nuca al talón,
moreno.

¡Ay, cómo quisiera ser
vidrio, o estofa o madera
que conserva su color
aquí, su perfume aquí,
y nació a tres mil kilómetros!
Ser
la materia que te gusta,
que tocas todos los días
y que ves ya sin mirar
a tu alrededor, las cosas
-collar, frasco, seda antigua-
que cuando tú echas de menos
preguntas: "¡Ay!, ¿dónde está?"

¡Y, ay, cómo quisiera ser
una alegría entre todas,
una sola, la alegría
con que te alegraras tú!
Un amor, un amor solo:
el amor del que tú te enamorases.
Pero
no soy más que lo que soy.

Pedro Salinas



Yo tampoco soy más que lo que soy. Simplemente lo que tú has visto (tú sabrás si bueno o malo) pero así: puro, sincero, entregado, sin mentiras, dobleces ni medias tintas. ¿Quizás aún quede algo más que pueda ofrecerte, algo que no hayas conocido? Quizás sí (¡ojalá sí, poder tener aún más cosas buenas para tí!) pero nada diferente de lo que tuviste tan cerca... Me sentí durante un tiempo esa alegría sola con la que tú te alegrabas todos los días, incluso ese amor del que tú te enamorases. Pero no soy más que lo que soy, y quizás lo que soy no sea bastante. Y si todo lo que tengo, todo lo que soy, lo mejor que hay en mí, no ha bastado, ¿qué puedo hacer? ¿cómo seguir siendo esto que soy? ¿cómo no sentirme hoy tan pequeño y pobre, tan desnudo, tan vacío?



Quizás pude elegir apartarme cuando aún estaba a tiempo - hace un año a lo mejor todavía hubiese podido, pero no fui capaz de apartarme de ti, de renunciar a todo -, negar mis sentimientos - pero, ¿cómo se hace eso? -, no correr riesgos - pero eras mi sueño, la oportunidad de mi vida, y confié tanto en tus palabras, en tus silencios, en tu mirada... -. Quizás aún pueda elegir olvidar que existes, pero qué ingenuo: ¿se puede olvidar que amanece cada mañana? ¿se puede olvidar cómo se respira? ¿cómo olvidar lo que uno más desea?. Al final, a fin de cuentas, mi única elección fue lo que darte: todo, tú lo sabes, todito. En tu mano ha estado - ¿aún está? - elegir lo que soy, que eso sea bastante o no para cambiar tu vida, para dejarme formar parte de ella.

No soy más que esto, amor. A veces desearía tanto ser diferente, pero soy simplemente lo que conociste. Y todo lo he puesto en tus manos: mis sentimientos más puros, mi cariño sin medida, mi amor tanto tiempo acallado, mi corazón abierto como nunca se abrió para nadie, mi vida entera (aunque tú misma decías que nadie debería tener ese poder, no puedo ser de otro modo con alguien a quien quiero). Y ¡ay!, sabes que merecía (merecíamos) otra cosa.

Yo no puedo darte más, mi niña. No soy más que lo soy. Sólo puedo desearte que seas valiente; que escuches tu corazón, que no lo silencies; que te atrevas a soñar; que no renuncies a nada por miedo, culpa, comodidad, rutina, que no temas lo que mereces (que es tanto, de verdad...). Yo no puedo darte más, y no sabes cuánto lo siento. Pero lo que soy, aunque sé que no es mucho, todo te lo he entregado. Te quiero. Más de lo que creía, más de lo que puedas imaginar. Y mis palabras son cada día más pobres para expresarlo. Te quiero: quiéreme si te atreves...

Ella le había contado que nunca había sido más feliz con nadie, pero que de pronto había empezado a tener miedo. Miedo de esa misma felicidad, del extraño camino que estaba recorriendo para alcanzarla. Le parecía que si se demoraba un poco más en él, ya no podría regresar a su mundo.
Gustavo Martín Garzo. El jardín dorado.

Y sonríen, a veces, cuando hablan (2)

¿Ficción? ¿Realidad?

A veces la vida es como una película rodada en plena huelga de guionistas.


Ahora necesito saber mucho más



I know that I've imagined love before
And how it could be with you

Really hurt me baby, really cut me baby

How can you have a day without a night

You're the book that I have opened

And now I've got to know much more


The curiousness of your potential kiss

Has got my mind and body aching

Really hurt me baby, really cut me baby
How can you have a day without a night

You're the book that I have opened

And now I've got to know much more


Like a soul without a mind

And a body without a heart

I'm missing every part

A veces - sólo a veces - es hermosa y merece la pena ser vivida, y dices: "
soy afortunado de estar vivo, aquí y ahora, y de poder sentir esto que siento".


De todo se llega a cansar uno...


A veces la vida llega a cansar de un modo inexplicable.

El reloj que marca horas extrañas


A veces, la vida... es pura náusea. ¿Falta mucho para que muramos, oiga?

¿Y para dormir? ¿Falta mucho para dormir? Que sueño, la virgen...

martes, septiembre 08, 2009

Amor, etcétera (45)

Mis ojos, sin tus ojos, no son ojos,
que son dos hormigueros solitarios
.

Así dice el poema de Miguel Hernández. Y mis ojos, sin tus ojos, tampoco son ojos. Son cuencas vacías de alegría, pero llenas de lágrimas. No me importaba cuando esas lágrimas eran lágrimas de felicidad (cada día cerca de ti las derramé - alguna viste tú -, y eso era algo que nunca me había pasado antes). Pero ahora, ¡ay! el llanto viene de esta pena negra, niña... Cuánto no habré llorado, incluso cuando pensaba que ya no me quedaban siquiera lágrimas que llorar (¿y cuánto no me quedará aún por llorar?). ¿Cómo es posible que alguien que trae consigo la alegría, que posee el don de hacer felices a quienes tiene alrededor pueda ser la causa de tantas lágrimas? Me cuesta entenderlo.

Mis ojos, sin tus ojos, languidecen, preciosa. Te lo dije una vez: me ahogaría en tus ojos. Como no hundirme sin miedo en esos dos pozos de alegría, como no hacerlo cuando he visto en ellos tantas cosas, cosas que nunca había visto en unos ojos. A veces - tenías razón- sobran las palabras: una mirada puede decirlo todo. Y yo sé lo que he visto...



Lo que queremos nos quiere
aunque no quiera querernos.
Nos dice que no y que no,
pero hay que seguir queriéndolo:
porque el no tiene un revés,
quien lo dice no lo sabe,
y siguiendo en el querer
los dos se lo encontraremos.
Hoy, mañana, junto al nunca,
cuando parece imposible
ya,
nos responderá en lo amado,
como un soplo imperceptible,
el amor
mismo con que lo adoramos.
Aunque estén contra nosotros
el aire y la soledad,
las pruebas y el no y el tiempo,
hay que querer sin dejarlo,
querer y seguir queriendo.
Sobre todo en la alta noche
cuando el sueño, ese retorno
al ser desnudo y primero,
rompe desde las estrellas
las voluntades de paso,
y el querer siente, asombrado,
que ganó lo que quería,
que le quieren sin querer
a fuerza de estar queriendo.
Y aunque no nos de su cuerpo,
la amada, ni su presencia,
aunque se finja otro amor
un estar en otra parte,
este fervor infinito
contra el no querer querer
la rendirá, bese o no.
Y en la más oscura noche.
cuando
desde otra orilla del mundo,
la bese el amor remoto
se le entrará por el alma,
como un frío o una sombra
la evidencia de ser ya
de aquel que la está queriendo.
Pedro Salinas

Música PARA un dia festivo




Terrific!

El imposible olvido

Había vivido perfectamente sin ella. ¡Se sobreprondría! Dentro de un año pasaría por delante de ella sin que le diera un vuelco el corazón. "La necesito como un borracho necesita un corcho de botella". Pero apenas formuló ese pensamiento, sintió la absurdidad de esa esperanza. Del corazón no se arranca nada, el corazón no es de papel y, en él, la vida no está escrita con tinta, no se puede romper en trozos.
Vasili Grossman. Vida y destino.

El amor pide la oscuridad, pide el regreso de los desaparecidos. Por eso hablo contigo, y te cuento nuestra historia, por eso pongo en el suelo rectángulos de polen y barcos de cera. Porque quiero que regreses. ¡Fue todo tan triste! Deberíamos carecer de memoria, que sólo existiera lo que podemos ver y tocar. Que cuando alguien se aleja, también lo hiciera de nuestro pensamiento, y que unos días después de su marcha no quedara nada. Que su nombre y sus recuerdos fueran como agua que se evapora al sol.
Gustavo Martín Garzo. El jardín dorado.

Hay días en los que desearía poder olvidarte, sacarte de mi pensamiento, que no quedase nada, que fuese como si no te hubiese conocido. Pero que imposible es el olvido, sobre todo de las cosas hermosas. Releo algunas cosas - como si no me las supiera de memoria - y basta ese acto para ponerme a temblar, desesperado por tu recuerdo (¿habrás vuelto a leer todo aquello? aún parece que fue ayer, que la conversación podría seguir en cualquier momento...). Lo recuerdo todo como si hubiese acabado de ocurrir, como si en unas horas pudiera volver a estar a tu lado, feliz.

Suena el teléfono y pienso que puedes ser tú (no es la primera vez que confundo la voz de quien llama con la tuya). Oigo el timbre y me sobresalto, esperando lo imposible: encontrarte en la puerta con una sonrisa. Sueño incluso con escuchar un golpe en mi ventana, mirar con cuidado y que seas tú dándome una sorpresa ¡y qué sorpresa! Te veo en cada calle, cualquier melena rubia me acelera el pulso pensando que es la tuya; en todas partes me parece oír mi nombre y giro la cabeza. Cuando de noche intento dormirme pronuncio tu pequeño nombre en voz baja y juraría escucharte suspirar el mío con ese diminutivo que me enloquecía; llevándote a dormir mi olor ¡ay!, y yo el tuyo. Que vanas esperanzas...

¿Es posible el olvido? Lo dudo, lo dudo tanto... Y me temo que es lo único que - aparte de tí - podría devolverme la paz. Como duele, niña mala, que tantos días tu recuerdo - que era mi paraíso, mi sueño - sea este infierno.



Me ha despertado de madrugada la sed (72)

Después del beso, se quedaron mirándose en medio de la música. - Gwen - dijo finalmente Dirk, con una voz que había perdido la fortaleza y seguridad de un momento antes -, yo tampoco sé, sólo presumo. Pero tal vez valga la pena intentarlo.
- Tal vez - dijo ella, desviando de nuevo los grandes ojos verdes -. Sería difícil, Dirk. Y está de por medio Jaan. Demasiados problemas, y ni siquiera sabemos si vale la pena. No sabemos en absoluto si las cosas cambiarán.
- No, no lo sabemos. Cientos de veces en los últimos años decidí que no importaba, que no valía la pena intentar nada. El resultado es sólo este cansancio, un cansancio infinito, Gwen. Si no lo intentamos, no lo sabremos nunca.
George R. R. Martin. Muerte de la luz.


No, no importa - dijo Eva -.No somos nosotros los que mandamos en nuestra vida, es ella la que nos lleva. Es como si nadáramos en un río y no pudiéramos escapar a la fuerza de su corriente.

- Podemos nadar contra esa corriente. Podemos ganar una de sus orillas y tal vez buscar otro río.

Gustavo Martín Garzo. Mi querida Eva.
lunes, septiembre 07, 2009

Esperanza, araña negra (3)

Mientras tú existas,
mientras mi mirada
te busque más allá de las colinas,
mientras nada
me llene el corazón,
si no es tu imagen, y haya
una remota posibilidad de que estés viva
en algún sitio, iluminada
por una luz—cualquiera...
Mientras
yo presienta que eres y te llamas
así, con ese nombre tuyo
tan pequeño,
seguiré como ahora, amada
mía,
transido de distancia,
bajo ese amor que crece y no se muere,
bajo ese amor que sigue y nunca acaba.
Ángel González

Ese nombre tuyo tan pequeño, Lo, esas dos, tres, cuatro letras de tu nombre. ¿Sabes tú hasta qué punto me trastorna? ¿Lo que ha significado para mí en estos últimos años? ¿La de veces que lo he pronunciado, las veces que he pensado en él?
Mientras tú existas, mientras este amor anide en mi pecho, ¿es posible no seguir como hasta ahora?





Mientras tú existas, mientras mi boca se llene de tu nombre mínimo, adorable: ¿cómo dejarte marchar? ¿cómo abandonar la esperanza? Mi corazón: tu nido.

Las enfermedades del alma (4)

Dicen que el hambre puede llevarte a devorar tu propio corazón. Y eso era lo que me pasaba a mí con mi pensamiento, que devoraba mi vida entera.
Gustavo Martín Garzo. Mi querida Eva.

Cuando le digo a Niké que me siento consumido, que ahora entiendo eso que hasta ahora no parecía más que una metáfora, consumirse de amor, me dice que no, que estoy equivocado. Que no es el amor lo que me consume, que es esta enfermedad del alma. Pero pienso yo que al fin y al cabo no dejan de ser una misma cosa
.
Hubo un tiempo en que me consumía (nos consumíamos) para bien, y eso me hacía feliz. No me importaba consumirme como decía Lope, arder en la llama que eres para mí:
arder como la vela y consumirse,
haciendo torres sobre tierna arena


Pero ¿y ahora? Sí, ahora sé lo que es consumirse en otro sentido. Hay días en los que insomne, agotado, miro en el espejo mis ojos apagados, mis costillas marcadas bajo la piel, y me siento como un gorrión herido que apenas se alimenta ni descansa, incapaz de alzar el vuelo, debilitándose lentamente. Mi hambre de ti lo devora todo, agota mis fuerzas, ocupa mi pensamiento. Esto es consumirse, sí. Pero no era así como quería consumirme, mi niña, no era así...

Lost in translation

Creo que ya en alguna ocasión hablé de esta palabra, aunque fue en otra serie. Gorgeous, que se podría traducir por "preciosa, guapísima", es una palabra que me encanta porque me parece que tiene una connotación especialmente sensual. Esas dos ges y esas dos oes me resultan voluptuosas, y justamente a eso asocio el término, a mujeres voluptuosas, turgentes. Aunque no es el tipo de chica que más me gusta, la palabra me trae a la cabeza a ese tipo de mujer. No sé,por ejemplo, una Scarlett Johanson, una Mónica Belluci, una Megan Fox, una Laetitia Casta, una Natalia Verbeke... (bueno, ¿estoy loco? ¿cuándo he dicho que no me gusten rapazas como estas?).
El significado de "gorgeous" es bastante inocente, pero parece sugerir algo no tan casto, más prohibido, vagamente erótico. Es una palabra que te llena la boca, carnal, sugerente. Muy bonita, desde luego.

domingo, septiembre 06, 2009

Las enfermedades del alma (3)

Ahora creía haber comprendido la diferencia entre vida y existencia. Su vida se había acabado, interrumpido, pero la existencia seguía, se prolongaba.
Vasili Grossman. Vida y destino.

Pienso que la gente se equivoca con los depresivos. No es cierto que no amen la vida; su problema es que no quieren renunciar a sus sueños. Aman tanto la vida que no quieren vivir en un mundo en el que esos sueños no cuenten para nada, y por eso eligen la muerte.
Gustavo Martín Garzo. Mi querida Eva.

Decía en una ocasión el bueno de leyenda que me admiraba porque siempre conseguía lo que me proponía: que poco imaginábamos que se equivocaba, que estaba tan próximo el fracaso en el empeño más importante de mi vida, en mi sueño más deseado, en el que lo arriesgué todo. Y sí, un mundo donde tus sueños no tienen sentido es un páramo helado en el cual te debes limitar a existir, a dejar que pase el tiempo, que los días se sucedan, uno tras otro, igual de tristes y vacíos. Durar no es estar vivo, amor, vivir... es otra cosa. Y yo ¡ay! no quiero conformarme con durar, renunciar a mi sueño...

El reino de los sueños (3)

Los sueños a veces traen recuerdos hermosos pero tan terribles... Estabas a mi lado, yo acariciaba tu pelo; tú tomabas mi mano y la besabas con una ternura infinita. Despertar es enfrentarse, un día más, a tu falta. Y ni días llenos de recuerdos ni noches llenas de sueños la suplen.

Cuántas noches, al acostarme, recuerdo esta viñeta de la que no sé si te hablé alguna vez - tanto como hablamos, pero tanto como quedó por contarte... -.

Cuántas noches desearía, cuando por fin consigo que el sueño me lleve, que tú estuvieses también ahí, soñando conmigo. ¿Soñamos para no estar solos? ¿Nos habremos encontrado alguna vez en sueños?
sábado, septiembre 05, 2009

Perdóname...

Perdóname por ir así buscándote
tan torpemente, dentro
de ti.
Perdóname el dolor alguna vez.
Es que quiero sacar
de ti tu mejor tú.
Ese que no te viste y que yo veo,
nadador por tu fondo, preciosísimo.
Y cogerlo
y tenerlo yo en lo alto como tiene
el árbol la luz última
que le ha encontrado al sol.
Y entonces tú
en su busca vendrías, a lo alto.
Para llegar a él
subida sobre ti, como te quiero,
tocando ya tan sólo a tu pasado
con las puntas rosadas de tus pies,
en tensión todo el cuerpo, ya ascendiendo
de ti a ti misma.
Y que a mi amor entonces le conteste
la nueva criatura que tú eres.
Pedro Salinas


Perdóname por ir así buscándote, amor. Por hacerlo así, tan torpemente, aquí y en mi pensamiento: por mi cobardía, por mi miedo. Por no haber sido quizás lo que tú pensabas, por ser otro diferente al que yo querría ser para tí. Perdóname por ser como soy (eso hizo que todo fuera posible, pero a la vez, ya ves, también soy esto...). Perdóname por lo que te he dado, por lo que te doy, por todo lo que quisiera darte. Perdóname el dolor, la rabia, la tristeza, las cosas que a veces toman posesión de mí, que tanto me dañan, que quizás sean tan injustas. Perdóname por sentir lo que siento, por amarte más de lo que creí posible, por no haberlo podido ocultar, por no poder callarlo ni siquiera ahora. Perdóname por la esperanza, por soñar contigo, por desearte, por pensar en ti día y noche, por no hallar consuelo a tu ausencia.


Perdóname por ir así buscándote, amor. Por quererte de este modo, por no poder dejar de hacerlo. Perdóname si me lees, si mis palabras en algún momento te hacen daño o te incomodan, si te hacen sentir cosas que quizás desearías no sentir. Perdóname por todo lo que ha ocurrido, por lo que aún pueda ocurrir. Por haberte alegrado los días, pero quizás no lo bastante. Por no haberte podido dar motivos suficientes para que las cosas hubiesen pasado de otro modo. Por la inseguridad, por el miedo, por pensar demasiado, por ser más complicado de lo que quisiera. Perdóname por ser un hombre gris, triste, deseante. Por odiarme a mí mismo, por no poder valorar ahora todo lo que tú viste en mí. Por mi debilidad y mi cansancio, por no soportar esta distancia. Perdóname por todo y por más, incluso aunque pienses - como siempre - que no hay nada que perdonar.

Perdóname por ir así buscándote. Perdóname, por favor, perdóname este amor, pues soy tan culpable de él que no puedo expresarlo...

Toxicosmos (29)

El otro día me sorprendía en El Comercio con una noticia sobre el abaratamiento de los precios de "la droga" en Asturias (digo yo que será de los precios de las drogas, pero qué fácil es manejar ese singular que mete mucho más miedo). La noticia, basada en un informe de la Consejería de Salud, decía entre otras cosas que "el éxtasis se paga un poco más caro, pero tampoco mucho más, 10 euros por gramo". Vaya, vaya. Me pregunté quien era el desinformado, la periodista o yo. No es que yo conozca mucho el mercado, pero eso me sonó un poco exagerado (y de ser cierto, miedo me da lo que pudiera contener ese gramo, vamos). Lo mejor, acudir a las fuentes, así que me busqué el informe de la Consejería de Salud, donde pude comprobar el error, que ustedes mismas pueden apreciar en esta tabla:
Efectivamente, esos 10 euros se refieren a unidad, es decir,
pastilla, no al gramo de éxtasis presentado en cristal. Pero se escribe sobre lo que no se conoce y se mete la pata de ese modo, creando una alarma innecesaria. Ya veo a los padres que leyesen esta noticia llevándose las manos a la cabeza, escandalizados por el bajo precio de todas las sustancias pero sobre todo del éxtasis: ¡gramos a 10 euros, el apocalipsis!

Powered for Blogger by Blogger templates

Web Counter
Free Site Counter !DOCTYPE html PUBLIC "-//W3C//DTD XHTML 1.0 Strict//EN" "http://www.w3.org/TR/xhtml1/DTD/xhtml1-strict.dtd"> PLEBEYO MODO DE VIDA
Add to Technorati Favorites
Previous Posts

Archives

Links
PLEBEYO MODO DE VIDA
miércoles, diciembre 16, 2009

Dobles

Calendario de la Obra Social La Caixa. Imagen del mes de septiembre 2010. Sí, pueden decirlo: asombroso. Quizás tenga que preguntarle a Páter Familias que anduvo haciendo por Barcelona hace 28 años...

martes, diciembre 15, 2009

Y sonríen, a veces, cuando hablan (3)


A pesar del poco tiempo, esto tampoco se nos da mal (pero de buen rollo, ¿no?). A todo esto, ¿ya tengo (tenemos) nombre?
lunes, diciembre 14, 2009

The times they are a-changin' (14)

O sea. El cine ya cuesta 7,50 leuros, oigan. Vale que es en las mejores salas de la ciudad, que pillan al lado de casa y todo eso, pero es que me parece realmente escandaloso. Con carnet de estudiante o similar te puedes sacar la entrada por unos "módicos" 6,50, ¿eh? que conste en acta. Hace un año escasamente yo creo que todavía estaba la entrada a 6,90, así que ya ven la escalada de precios. Para estos mangantes no hay crisis que valga, les da igual que la gente no tenga dinerito fresco, ellos ahí siguen subiendo los precios como si tal cosa. Y eso a pesar de noticias como la que daba el otro día Público.

Luego se quejarán de que la muchachada no va al cine, claro. Pero es que a ese precio, ¿quién se lo puede permitir? Súmenle a eso si la gente se toma unas palomitas o un refresco, se te pone la cosa a precio de parrillada de pescado. Yo algún día cometo el error de comprarme unas gominolas o unas bolillas de chocolate (por algo hay quien me llama marranín, claro - oye, y que es una pena que te quedes sin ver esa peli, si quieres yo invito al cine y a las palomitas, que ya sé que eres palomitera entre otras muchas cosas -) y si te descuidas casi pagas más por eso que por la entrada...

Pienso que la avaricia rompe el saco, y a este paso, las salas estarán aún más vacías de lo que están. Luego se quejarán. Manda huevos, que diría Trillo.
domingo, diciembre 13, 2009

Toxicosmos (30)

Genial cómic el "Acme Novelty Library" de Chris Ware. Elegido mejor cómic de la década por el Rockdelux, la verdad que hay que quitarse el sombrero ante el esfuerzo de Ware. Obra descomunal (no sólo por el tamaño del volumen, que mete miedo) sino sobre todo por el trabajo de miniatura de gran parte de la obra. Se echan horas en leerlo, y hay que dejarse literalmente los ojos con algunas de las viñetas de tamaño mínimo o los textos interminables.
Algunas de las viñetas son auténticamente vitriólicas, no leía algo tan cínico y demoledor desde "Dinero" de Brieva. Para muestra un botón (me pinchen sobre la imagen para leerlo bien, anda, no se dejen los ojos, que para topillo conmigo basta...).

sábado, diciembre 12, 2009

Deseo, peligro (XXVII)

No sé por qué extraño motivo, en el barrio parece haber un gran movimiento de Testigos de Jehová. O al menos eso se diría de la frecuencia con la que visitan mi casa. Se debe haber corrido la voz de que en ese portal vive un chaval un tanto panoli que no sabe decir que no y que coge la revistilla y aguanta la chapa a pie firme.

No sé por qué el primer día se me ocurrió decirles que era católico - con intención de disaudir a las buenas mujeres de comerme la cabeza con su fe -, y buena la hice... Quizás vieron la oportunidad de convertir a un alma descarriada, o al enterarse de que tenía una Biblia en casa dijeron: "esta es la nuestra, por fin alguien en este barrio de rojeras que tiene el libro sagrado". Sea como fuere, el caso es que cada dos por tres las tengo en mi puerta, comentándome lo mal que está el mundo, que vamos hacia la condenación y que sólo los verdaderos creyentes se salvarán. Y ya me toca un poco las narices...

Resulta que la otra tarde sonó el timbre y cuando fuí a abrir me encontré con una pareja de Testigos, pero curiosamente no eran las que siempre vienen sino otras dos nuevas. Cogí el consabido folleto, aguanté un rato el discursito, me comentaron que si me parecía bien otro día pasarían y podíamos comentar la jugada, y se fueron. Pero mientras que las otras ya parecían venir a tiro fijo y no tocar otros timbres, estas dos se pararon ante la puerta de la vecina y llamaron. Y lo confieso, no pude evitar quedarme a escuchar que pasaba.

Sonaba música alta y abrió la puerta Eunuco, que debía estar solo en casa. Desde luego, no tuvo tanta paciencia como un servidor, rápidamente les dijo que no le interesaba ese rollo y les cerró la puerta en las narices. Pero yo me quedé un tanto desilusionado. Que bien hubiese estado que les ofreciesen a las viejunas un rato de su mejor espectáculo (ya saben a cual me refiero).
Me puedo imaginar a las dos beatas, paradas delante de la puerta y tocando al timbre, a la vez que los gritos de placer de la vecinita inundaban el descansillo. O mejor aún, hablando conmigo en mi puerta, contándome los inmensos goces que esperan en el Paraíso a los buenos fieles, mientras ella chillaba como si la estuvieran degollando y Eunuco resollaba. Hubiera sido divertido, ¿no creen? Yo pienso que se lo merecían, que les hubiera venido bien para comprobar, de primera mano, en qué inmenso nido de pecado, vicio y fornicación se ha convertido el mundo. Rezo porque en alguna de sus próximas visitas tengan ocasión de ser conscientes de ello...
viernes, diciembre 11, 2009

Wake up

Deberíamos tener esta canción en el despertador, tantos días... (y más ahora que sé que estoy "vigilado" jejeje). ¡Clásicos!

martes, diciembre 08, 2009

En un día gris

lunes, diciembre 07, 2009

Vividores y diletantes

Leo una frase en "Vicisitud y sordidez" que hará las delicias del gambitero de Solasenda:

Es como los conciertos de techno: son una absurda discoteca en la que la gente tiene que mirar hacia un sitio. Y así tenemos casos tan patéticos como los Chemical Brothers pretendiendo que la gente los vea pulsar dos botoncitos con el mismo aura que si fuesen Jimi Hendrix. No funciona, chicos.


domingo, diciembre 06, 2009

Las enfermedades del alma (5)

Este buitre voraz de ceño torvo
que me devora las entrañas fiero
y es mi único constante compañero
labra mis penas con su pico corvo.
Miguel de Unamuno

No sé como ahuyentar a ese buitre que me devora por dentro: es como si arrancarse las entrañas y arrojarlas lejos fuera el único modo de detenerlo. Y es que hay días - y noches - en los que creo que acabaré arrancándomelas, lo que sea con tal de que esto cese. Que cruel enfermedad, como se ceba en uno cuando más inerme se encuentra. Que esto pare, por Dios, que pare...
viernes, diciembre 04, 2009

La inexplicable alegría de las cosas (13)

Parece increíble que a estas alturas del partido unos ojos puedan alegrarte el día. Pero claro, es que hay ojos y ojos... Y hay ojos azules, de profundidad tal, que asustan. Sobre todo cuando te miran bajo unas pestañas larguísimas, aleteantes, y sobre una sonrisa técnicamente perfecta. Que cosas, oigan.

sábado, noviembre 28, 2009

La inexpresable tristeza de las cosas (42)

No aciertas a imaginar lo que duele todo lo que no puedo compartir contigo.



Yo no puedo imaginar mayor tristeza que la de este amor insomne, inacabado. ¿Las cosas nunca ocurren por casualidad? ¿Y? Pensarte, amor, me rompe.
jueves, octubre 22, 2009

Dos en la cartelera: el retorno

Queridas amigas, este viernes, a eso de las 11 de la mañana, vuelve su sección de cine favorita: "Dos en la cartelera". Ya saben, en directo en el 100.5 de FM o en emisión por internet , y si les viene mal, en el blog del programa, donde esperamos poder colgar pronto el audio correspondiente. ¡Que lo disfruten!

miércoles, septiembre 09, 2009

Quiéreme si te atreves



Yo no puedo darte más
No soy más que lo que soy.


¡Ay, cómo quisiera ser
arena, sol, en estío!

Que te tendieses
descansada a descansar.
Que me dejaras
tu cuerpo al marcharte, huella
tierna, tibia, inolvidable.
Y que contigo se fuese
sobre ti mi beso lento:
color,desde la nuca al talón,
moreno.

¡Ay, cómo quisiera ser
vidrio, o estofa o madera
que conserva su color
aquí, su perfume aquí,
y nació a tres mil kilómetros!
Ser
la materia que te gusta,
que tocas todos los días
y que ves ya sin mirar
a tu alrededor, las cosas
-collar, frasco, seda antigua-
que cuando tú echas de menos
preguntas: "¡Ay!, ¿dónde está?"

¡Y, ay, cómo quisiera ser
una alegría entre todas,
una sola, la alegría
con que te alegraras tú!
Un amor, un amor solo:
el amor del que tú te enamorases.
Pero
no soy más que lo que soy.

Pedro Salinas



Yo tampoco soy más que lo que soy. Simplemente lo que tú has visto (tú sabrás si bueno o malo) pero así: puro, sincero, entregado, sin mentiras, dobleces ni medias tintas. ¿Quizás aún quede algo más que pueda ofrecerte, algo que no hayas conocido? Quizás sí (¡ojalá sí, poder tener aún más cosas buenas para tí!) pero nada diferente de lo que tuviste tan cerca... Me sentí durante un tiempo esa alegría sola con la que tú te alegrabas todos los días, incluso ese amor del que tú te enamorases. Pero no soy más que lo que soy, y quizás lo que soy no sea bastante. Y si todo lo que tengo, todo lo que soy, lo mejor que hay en mí, no ha bastado, ¿qué puedo hacer? ¿cómo seguir siendo esto que soy? ¿cómo no sentirme hoy tan pequeño y pobre, tan desnudo, tan vacío?



Quizás pude elegir apartarme cuando aún estaba a tiempo - hace un año a lo mejor todavía hubiese podido, pero no fui capaz de apartarme de ti, de renunciar a todo -, negar mis sentimientos - pero, ¿cómo se hace eso? -, no correr riesgos - pero eras mi sueño, la oportunidad de mi vida, y confié tanto en tus palabras, en tus silencios, en tu mirada... -. Quizás aún pueda elegir olvidar que existes, pero qué ingenuo: ¿se puede olvidar que amanece cada mañana? ¿se puede olvidar cómo se respira? ¿cómo olvidar lo que uno más desea?. Al final, a fin de cuentas, mi única elección fue lo que darte: todo, tú lo sabes, todito. En tu mano ha estado - ¿aún está? - elegir lo que soy, que eso sea bastante o no para cambiar tu vida, para dejarme formar parte de ella.

No soy más que esto, amor. A veces desearía tanto ser diferente, pero soy simplemente lo que conociste. Y todo lo he puesto en tus manos: mis sentimientos más puros, mi cariño sin medida, mi amor tanto tiempo acallado, mi corazón abierto como nunca se abrió para nadie, mi vida entera (aunque tú misma decías que nadie debería tener ese poder, no puedo ser de otro modo con alguien a quien quiero). Y ¡ay!, sabes que merecía (merecíamos) otra cosa.

Yo no puedo darte más, mi niña. No soy más que lo soy. Sólo puedo desearte que seas valiente; que escuches tu corazón, que no lo silencies; que te atrevas a soñar; que no renuncies a nada por miedo, culpa, comodidad, rutina, que no temas lo que mereces (que es tanto, de verdad...). Yo no puedo darte más, y no sabes cuánto lo siento. Pero lo que soy, aunque sé que no es mucho, todo te lo he entregado. Te quiero. Más de lo que creía, más de lo que puedas imaginar. Y mis palabras son cada día más pobres para expresarlo. Te quiero: quiéreme si te atreves...

Ella le había contado que nunca había sido más feliz con nadie, pero que de pronto había empezado a tener miedo. Miedo de esa misma felicidad, del extraño camino que estaba recorriendo para alcanzarla. Le parecía que si se demoraba un poco más en él, ya no podría regresar a su mundo.
Gustavo Martín Garzo. El jardín dorado.

Y sonríen, a veces, cuando hablan (2)

¿Ficción? ¿Realidad?

A veces la vida es como una película rodada en plena huelga de guionistas.


Ahora necesito saber mucho más



I know that I've imagined love before
And how it could be with you

Really hurt me baby, really cut me baby

How can you have a day without a night

You're the book that I have opened

And now I've got to know much more


The curiousness of your potential kiss

Has got my mind and body aching

Really hurt me baby, really cut me baby
How can you have a day without a night

You're the book that I have opened

And now I've got to know much more


Like a soul without a mind

And a body without a heart

I'm missing every part

A veces - sólo a veces - es hermosa y merece la pena ser vivida, y dices: "
soy afortunado de estar vivo, aquí y ahora, y de poder sentir esto que siento".


De todo se llega a cansar uno...


A veces la vida llega a cansar de un modo inexplicable.

El reloj que marca horas extrañas


A veces, la vida... es pura náusea. ¿Falta mucho para que muramos, oiga?

¿Y para dormir? ¿Falta mucho para dormir? Que sueño, la virgen...

martes, septiembre 08, 2009

Amor, etcétera (45)

Mis ojos, sin tus ojos, no son ojos,
que son dos hormigueros solitarios
.

Así dice el poema de Miguel Hernández. Y mis ojos, sin tus ojos, tampoco son ojos. Son cuencas vacías de alegría, pero llenas de lágrimas. No me importaba cuando esas lágrimas eran lágrimas de felicidad (cada día cerca de ti las derramé - alguna viste tú -, y eso era algo que nunca me había pasado antes). Pero ahora, ¡ay! el llanto viene de esta pena negra, niña... Cuánto no habré llorado, incluso cuando pensaba que ya no me quedaban siquiera lágrimas que llorar (¿y cuánto no me quedará aún por llorar?). ¿Cómo es posible que alguien que trae consigo la alegría, que posee el don de hacer felices a quienes tiene alrededor pueda ser la causa de tantas lágrimas? Me cuesta entenderlo.

Mis ojos, sin tus ojos, languidecen, preciosa. Te lo dije una vez: me ahogaría en tus ojos. Como no hundirme sin miedo en esos dos pozos de alegría, como no hacerlo cuando he visto en ellos tantas cosas, cosas que nunca había visto en unos ojos. A veces - tenías razón- sobran las palabras: una mirada puede decirlo todo. Y yo sé lo que he visto...



Lo que queremos nos quiere
aunque no quiera querernos.
Nos dice que no y que no,
pero hay que seguir queriéndolo:
porque el no tiene un revés,
quien lo dice no lo sabe,
y siguiendo en el querer
los dos se lo encontraremos.
Hoy, mañana, junto al nunca,
cuando parece imposible
ya,
nos responderá en lo amado,
como un soplo imperceptible,
el amor
mismo con que lo adoramos.
Aunque estén contra nosotros
el aire y la soledad,
las pruebas y el no y el tiempo,
hay que querer sin dejarlo,
querer y seguir queriendo.
Sobre todo en la alta noche
cuando el sueño, ese retorno
al ser desnudo y primero,
rompe desde las estrellas
las voluntades de paso,
y el querer siente, asombrado,
que ganó lo que quería,
que le quieren sin querer
a fuerza de estar queriendo.
Y aunque no nos de su cuerpo,
la amada, ni su presencia,
aunque se finja otro amor
un estar en otra parte,
este fervor infinito
contra el no querer querer
la rendirá, bese o no.
Y en la más oscura noche.
cuando
desde otra orilla del mundo,
la bese el amor remoto
se le entrará por el alma,
como un frío o una sombra
la evidencia de ser ya
de aquel que la está queriendo.
Pedro Salinas

Música PARA un dia festivo




Terrific!

El imposible olvido

Había vivido perfectamente sin ella. ¡Se sobreprondría! Dentro de un año pasaría por delante de ella sin que le diera un vuelco el corazón. "La necesito como un borracho necesita un corcho de botella". Pero apenas formuló ese pensamiento, sintió la absurdidad de esa esperanza. Del corazón no se arranca nada, el corazón no es de papel y, en él, la vida no está escrita con tinta, no se puede romper en trozos.
Vasili Grossman. Vida y destino.

El amor pide la oscuridad, pide el regreso de los desaparecidos. Por eso hablo contigo, y te cuento nuestra historia, por eso pongo en el suelo rectángulos de polen y barcos de cera. Porque quiero que regreses. ¡Fue todo tan triste! Deberíamos carecer de memoria, que sólo existiera lo que podemos ver y tocar. Que cuando alguien se aleja, también lo hiciera de nuestro pensamiento, y que unos días después de su marcha no quedara nada. Que su nombre y sus recuerdos fueran como agua que se evapora al sol.
Gustavo Martín Garzo. El jardín dorado.

Hay días en los que desearía poder olvidarte, sacarte de mi pensamiento, que no quedase nada, que fuese como si no te hubiese conocido. Pero que imposible es el olvido, sobre todo de las cosas hermosas. Releo algunas cosas - como si no me las supiera de memoria - y basta ese acto para ponerme a temblar, desesperado por tu recuerdo (¿habrás vuelto a leer todo aquello? aún parece que fue ayer, que la conversación podría seguir en cualquier momento...). Lo recuerdo todo como si hubiese acabado de ocurrir, como si en unas horas pudiera volver a estar a tu lado, feliz.

Suena el teléfono y pienso que puedes ser tú (no es la primera vez que confundo la voz de quien llama con la tuya). Oigo el timbre y me sobresalto, esperando lo imposible: encontrarte en la puerta con una sonrisa. Sueño incluso con escuchar un golpe en mi ventana, mirar con cuidado y que seas tú dándome una sorpresa ¡y qué sorpresa! Te veo en cada calle, cualquier melena rubia me acelera el pulso pensando que es la tuya; en todas partes me parece oír mi nombre y giro la cabeza. Cuando de noche intento dormirme pronuncio tu pequeño nombre en voz baja y juraría escucharte suspirar el mío con ese diminutivo que me enloquecía; llevándote a dormir mi olor ¡ay!, y yo el tuyo. Que vanas esperanzas...

¿Es posible el olvido? Lo dudo, lo dudo tanto... Y me temo que es lo único que - aparte de tí - podría devolverme la paz. Como duele, niña mala, que tantos días tu recuerdo - que era mi paraíso, mi sueño - sea este infierno.



Me ha despertado de madrugada la sed (72)

Después del beso, se quedaron mirándose en medio de la música. - Gwen - dijo finalmente Dirk, con una voz que había perdido la fortaleza y seguridad de un momento antes -, yo tampoco sé, sólo presumo. Pero tal vez valga la pena intentarlo.
- Tal vez - dijo ella, desviando de nuevo los grandes ojos verdes -. Sería difícil, Dirk. Y está de por medio Jaan. Demasiados problemas, y ni siquiera sabemos si vale la pena. No sabemos en absoluto si las cosas cambiarán.
- No, no lo sabemos. Cientos de veces en los últimos años decidí que no importaba, que no valía la pena intentar nada. El resultado es sólo este cansancio, un cansancio infinito, Gwen. Si no lo intentamos, no lo sabremos nunca.
George R. R. Martin. Muerte de la luz.


No, no importa - dijo Eva -.No somos nosotros los que mandamos en nuestra vida, es ella la que nos lleva. Es como si nadáramos en un río y no pudiéramos escapar a la fuerza de su corriente.

- Podemos nadar contra esa corriente. Podemos ganar una de sus orillas y tal vez buscar otro río.

Gustavo Martín Garzo. Mi querida Eva.
lunes, septiembre 07, 2009

Esperanza, araña negra (3)

Mientras tú existas,
mientras mi mirada
te busque más allá de las colinas,
mientras nada
me llene el corazón,
si no es tu imagen, y haya
una remota posibilidad de que estés viva
en algún sitio, iluminada
por una luz—cualquiera...
Mientras
yo presienta que eres y te llamas
así, con ese nombre tuyo
tan pequeño,
seguiré como ahora, amada
mía,
transido de distancia,
bajo ese amor que crece y no se muere,
bajo ese amor que sigue y nunca acaba.
Ángel González

Ese nombre tuyo tan pequeño, Lo, esas dos, tres, cuatro letras de tu nombre. ¿Sabes tú hasta qué punto me trastorna? ¿Lo que ha significado para mí en estos últimos años? ¿La de veces que lo he pronunciado, las veces que he pensado en él?
Mientras tú existas, mientras este amor anide en mi pecho, ¿es posible no seguir como hasta ahora?





Mientras tú existas, mientras mi boca se llene de tu nombre mínimo, adorable: ¿cómo dejarte marchar? ¿cómo abandonar la esperanza? Mi corazón: tu nido.

Las enfermedades del alma (4)

Dicen que el hambre puede llevarte a devorar tu propio corazón. Y eso era lo que me pasaba a mí con mi pensamiento, que devoraba mi vida entera.
Gustavo Martín Garzo. Mi querida Eva.

Cuando le digo a Niké que me siento consumido, que ahora entiendo eso que hasta ahora no parecía más que una metáfora, consumirse de amor, me dice que no, que estoy equivocado. Que no es el amor lo que me consume, que es esta enfermedad del alma. Pero pienso yo que al fin y al cabo no dejan de ser una misma cosa
.
Hubo un tiempo en que me consumía (nos consumíamos) para bien, y eso me hacía feliz. No me importaba consumirme como decía Lope, arder en la llama que eres para mí:
arder como la vela y consumirse,
haciendo torres sobre tierna arena


Pero ¿y ahora? Sí, ahora sé lo que es consumirse en otro sentido. Hay días en los que insomne, agotado, miro en el espejo mis ojos apagados, mis costillas marcadas bajo la piel, y me siento como un gorrión herido que apenas se alimenta ni descansa, incapaz de alzar el vuelo, debilitándose lentamente. Mi hambre de ti lo devora todo, agota mis fuerzas, ocupa mi pensamiento. Esto es consumirse, sí. Pero no era así como quería consumirme, mi niña, no era así...

Lost in translation

Creo que ya en alguna ocasión hablé de esta palabra, aunque fue en otra serie. Gorgeous, que se podría traducir por "preciosa, guapísima", es una palabra que me encanta porque me parece que tiene una connotación especialmente sensual. Esas dos ges y esas dos oes me resultan voluptuosas, y justamente a eso asocio el término, a mujeres voluptuosas, turgentes. Aunque no es el tipo de chica que más me gusta, la palabra me trae a la cabeza a ese tipo de mujer. No sé,por ejemplo, una Scarlett Johanson, una Mónica Belluci, una Megan Fox, una Laetitia Casta, una Natalia Verbeke... (bueno, ¿estoy loco? ¿cuándo he dicho que no me gusten rapazas como estas?).
El significado de "gorgeous" es bastante inocente, pero parece sugerir algo no tan casto, más prohibido, vagamente erótico. Es una palabra que te llena la boca, carnal, sugerente. Muy bonita, desde luego.

domingo, septiembre 06, 2009

Las enfermedades del alma (3)

Ahora creía haber comprendido la diferencia entre vida y existencia. Su vida se había acabado, interrumpido, pero la existencia seguía, se prolongaba.
Vasili Grossman. Vida y destino.

Pienso que la gente se equivoca con los depresivos. No es cierto que no amen la vida; su problema es que no quieren renunciar a sus sueños. Aman tanto la vida que no quieren vivir en un mundo en el que esos sueños no cuenten para nada, y por eso eligen la muerte.
Gustavo Martín Garzo. Mi querida Eva.

Decía en una ocasión el bueno de leyenda que me admiraba porque siempre conseguía lo que me proponía: que poco imaginábamos que se equivocaba, que estaba tan próximo el fracaso en el empeño más importante de mi vida, en mi sueño más deseado, en el que lo arriesgué todo. Y sí, un mundo donde tus sueños no tienen sentido es un páramo helado en el cual te debes limitar a existir, a dejar que pase el tiempo, que los días se sucedan, uno tras otro, igual de tristes y vacíos. Durar no es estar vivo, amor, vivir... es otra cosa. Y yo ¡ay! no quiero conformarme con durar, renunciar a mi sueño...

El reino de los sueños (3)

Los sueños a veces traen recuerdos hermosos pero tan terribles... Estabas a mi lado, yo acariciaba tu pelo; tú tomabas mi mano y la besabas con una ternura infinita. Despertar es enfrentarse, un día más, a tu falta. Y ni días llenos de recuerdos ni noches llenas de sueños la suplen.

Cuántas noches, al acostarme, recuerdo esta viñeta de la que no sé si te hablé alguna vez - tanto como hablamos, pero tanto como quedó por contarte... -.

Cuántas noches desearía, cuando por fin consigo que el sueño me lleve, que tú estuvieses también ahí, soñando conmigo. ¿Soñamos para no estar solos? ¿Nos habremos encontrado alguna vez en sueños?
sábado, septiembre 05, 2009

Perdóname...

Perdóname por ir así buscándote
tan torpemente, dentro
de ti.
Perdóname el dolor alguna vez.
Es que quiero sacar
de ti tu mejor tú.
Ese que no te viste y que yo veo,
nadador por tu fondo, preciosísimo.
Y cogerlo
y tenerlo yo en lo alto como tiene
el árbol la luz última
que le ha encontrado al sol.
Y entonces tú
en su busca vendrías, a lo alto.
Para llegar a él
subida sobre ti, como te quiero,
tocando ya tan sólo a tu pasado
con las puntas rosadas de tus pies,
en tensión todo el cuerpo, ya ascendiendo
de ti a ti misma.
Y que a mi amor entonces le conteste
la nueva criatura que tú eres.
Pedro Salinas


Perdóname por ir así buscándote, amor. Por hacerlo así, tan torpemente, aquí y en mi pensamiento: por mi cobardía, por mi miedo. Por no haber sido quizás lo que tú pensabas, por ser otro diferente al que yo querría ser para tí. Perdóname por ser como soy (eso hizo que todo fuera posible, pero a la vez, ya ves, también soy esto...). Perdóname por lo que te he dado, por lo que te doy, por todo lo que quisiera darte. Perdóname el dolor, la rabia, la tristeza, las cosas que a veces toman posesión de mí, que tanto me dañan, que quizás sean tan injustas. Perdóname por sentir lo que siento, por amarte más de lo que creí posible, por no haberlo podido ocultar, por no poder callarlo ni siquiera ahora. Perdóname por la esperanza, por soñar contigo, por desearte, por pensar en ti día y noche, por no hallar consuelo a tu ausencia.


Perdóname por ir así buscándote, amor. Por quererte de este modo, por no poder dejar de hacerlo. Perdóname si me lees, si mis palabras en algún momento te hacen daño o te incomodan, si te hacen sentir cosas que quizás desearías no sentir. Perdóname por todo lo que ha ocurrido, por lo que aún pueda ocurrir. Por haberte alegrado los días, pero quizás no lo bastante. Por no haberte podido dar motivos suficientes para que las cosas hubiesen pasado de otro modo. Por la inseguridad, por el miedo, por pensar demasiado, por ser más complicado de lo que quisiera. Perdóname por ser un hombre gris, triste, deseante. Por odiarme a mí mismo, por no poder valorar ahora todo lo que tú viste en mí. Por mi debilidad y mi cansancio, por no soportar esta distancia. Perdóname por todo y por más, incluso aunque pienses - como siempre - que no hay nada que perdonar.

Perdóname por ir así buscándote. Perdóname, por favor, perdóname este amor, pues soy tan culpable de él que no puedo expresarlo...

Toxicosmos (29)

El otro día me sorprendía en El Comercio con una noticia sobre el abaratamiento de los precios de "la droga" en Asturias (digo yo que será de los precios de las drogas, pero qué fácil es manejar ese singular que mete mucho más miedo). La noticia, basada en un informe de la Consejería de Salud, decía entre otras cosas que "el éxtasis se paga un poco más caro, pero tampoco mucho más, 10 euros por gramo". Vaya, vaya. Me pregunté quien era el desinformado, la periodista o yo. No es que yo conozca mucho el mercado, pero eso me sonó un poco exagerado (y de ser cierto, miedo me da lo que pudiera contener ese gramo, vamos). Lo mejor, acudir a las fuentes, así que me busqué el informe de la Consejería de Salud, donde pude comprobar el error, que ustedes mismas pueden apreciar en esta tabla:
Efectivamente, esos 10 euros se refieren a unidad, es decir,
pastilla, no al gramo de éxtasis presentado en cristal. Pero se escribe sobre lo que no se conoce y se mete la pata de ese modo, creando una alarma innecesaria. Ya veo a los padres que leyesen esta noticia llevándose las manos a la cabeza, escandalizados por el bajo precio de todas las sustancias pero sobre todo del éxtasis: ¡gramos a 10 euros, el apocalipsis!

Powered for Blogger by Blogger templates

Web Counter
Free Site Counter